Trabajo en el campo: La saca del Corcho en la Dehesa de Extremadura

Trabajo en el campo: La saca del Corcho en la Dehesa de Extremadura

La extracción del corcho en Extremadura es un oficio tradicional asociado con el sostenimiento de la dehesa y de la población en entornos rurales. Este trabajo en el campo supone todo un ritual en la Dehesa de Extremadura y se denomina “saca del corcho”.

conoce todos los secretos de la extracción del corcho
Fotografías: CantoRodao

El corcho se obtiene del Alcornoque (Quecus suber). Es un magnífico aislante térmico y frente al fuego; y es la defensa natural que estos árboles han desarrollado para perdurar a lo largo de los siglos. El corcho es la respuesta evolutiva a los incendios periódicos y el extremado calor de algunos veranos en la cuenca mediterránea; cuando se quemaba, dejaba a salvo, al árbol y la planta se desprendía de él produciendo nuevo corcho. Esta propiedad de regeneración es la que hizo surgir el aprovechamiento del mismo permitiendo además que el alcornoque perviva tras su saca.

Al principio se utilizaba para recipientes, termos y en menor medida tapones. Ya que hasta la llegada de los plásticos era el mejor aislante del que disponía la industria. Hoy, sin embargo, se utiliza fundamentalmente en el sector del vino, para la elaboración de tapones, y en menor medida como aislamiento en construcción o materiales decorativos. El alcornoque es un árbol emblemático de la dehesa de Extremadura, que crece en toda la cuenca mediterránea: fundamentalmente en España y Portugal, en menor medida en el sur de Francia, costa oeste de Italia, Córcega y Cerdeña y en el norte de África (Argelia, Túnez y Marruecos).

La saca del corcho en la dehesa de Extremadura es un trabajo artesanal muy especializado y con un marcado carácter estacional, desde primeros de junio a finales de agosto, y que se transmite fundamentalmente de padres a hijos. Supone una labor  de auténticos artesanos, puramente manual, donde la destreza y la pericia del descorchador juegan un papel fundamental. Este trabajo en el campo requiere personal muy especializado ya que una deficiente manipulación podría provocar daños irreversibles al árbol.

¿Cuándo se extrae el corcho en la dehesa de Extremadura?

El periodo para la saca del corcho en la dehesa de Extremadura abarca desde principios de junio hasta finales de agosto; siempre y cuando se produzcan las condiciones óptimas para que el corcho se separe fácilmente del árbol sin provocarle ningún tipo de daño.

Cuando hay exceso de humedad o no hay temperatura suficiente, el corcho se pega al resto de la corteza y al tronco del árbol  y su extracción podría provocar heridas en el alcornoque. Del mismo modo, si hace mucho calor y sequedad ambiente (como la de este verano 2020), el árbol apenas tiene agua y tampoco sería factible realizar la saca ya que al intentar extraerlo provocaríamos heridas (el corcho está completamente pegado al tronco) y además provocaríamos una pérdida de agua al árbol que le cuesta reponer en esas circunstancias. Cuando alguna de estas condiciones se desarrolla dentro del periodo óptimo para la saca del corcho (desde junio hasta agosto), habría que esperar al año siguiente para proceder a la extracción, pela o saca. Estas dos últimas son las formas habituales de referirse a este proceso en Extremadura.

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Fotografías: CantoRodao

El proceso de la saca del corcho en la dehesa de Extremadura

El trabajo en el campo para la saca del corcho es un proceso completamente manual y artesanal.

La primera vez que se saca el corcho de un alcornoque es a sus 25-30 años de vida y se denomina bornizo. Antes de su extracción, los descorchadores deberán valorar si el árbol está preparado para realizar la saca, o es preferible esperar 9 años más, que es el periodo que media entre saca y saca. Para tomar esta decisión se mide el perímetro del alcornoque. Solo cuando el contorno del árbol mide más de 60 cm será posible realizar la extracción. El corcho extraído de un “árbol virgen” será de una calidad mediocre no apto para hacer tapones, pero puede utilizarse para decoración (es el típico que aparece en los Belenes) o como subproducto para hacer material ignífugo o aislante.

Como ya indicamos antes, las siguientes extracciones se realizarán en intervalos de 9-10 años. Las cualidades generales de la finca determinarán el tiempo necesario para alcanzar el adecuado calibre comercial; que dependerá de la calidad del suelo, la pluviosidad y temperatura media de la zona… Es decir, que la segunda saca del corcho se realizará cuando el árbol tenga una edad aproximada de 30-40 años (9 años después de la primera saca) y en este caso se denomina “corcho secundero”, que también tendrá un valor comercial reducido y que se utiliza en tapones de inferior calidad o triturado para hacer tapones de corcho aglomerado.

No es hasta la tercera extracción cuando podamos obtener un corcho comercial idóneo, denominado “amadia”, para la elaboración de tapones de calidad. De este modo, para que un alcornoque ofrezca un corcho de calidad deberá tener más de medio siglo de vida.  Generalmente cuando un propietario decide plantar alcornoques, sabe que los que verán el resultado de sus desvelos serán sus hijos o nietos…

A la hora de extraer el corcho, el descorchador debe tener una pericia excepcional para realizar pequeños cortes precisos sin dañar el árbol. Cuando se manipula un alcornoque viejo, pueden aprovecharse las rendijas de las anteriores sacas para evitar realizar nuevas mellas. A través de estos cortes o rendijas se introduce el mango del hacha para hacer palanca y desprender el corcho del resto de la corteza. Si las condiciones son las adecuadas, el corcho se separa con facilidad y sin riesgo para el alcornoque.  Normalmente se empieza antes de salir el sol, cuando empieza a clarear con la alborada, y se termina al medio día; de esta forma se consigue la mejor temperatura para que este duro trabajo no sea tan penoso para los descorchadores. Éstos siempre van en parejas (llamadas colleras en Extremadura) para poder subirse a los árboles y estar acompañados para poder ayudarse en caso necesario. Además en este periodo del día hay más humedad relativa ambiente y el corcho se separa mejor del árbol.

El sector del corcho en España es muy tradicional y utiliza una unidad de pesado que se llama “quintal castellano” que equivale a 46 kg, 100 libras o 4 @.

Para acabar de contaros algunas curiosidades del alcornoque y el descorche, el tronco del árbol al despojarlo de las planchas de corcho queda de un color blanco terroso; a la semana presenta un color rosáceo amarillento por la oxidación de la savia y otras sustancias tanínicas de la corteza. Al final del verano presenta un color ocre anaranjado. Y tras pasar el primer verano presenten un tronco carmín oscuro, con el paso del tiempo se oxida aún más y queda de un color vino oscuro con tonalidades grisáceas. Una maravillosa gama de colores que contrasta con el verdor intenso de las hojas del alcornoque y el gris del bornizo de las ramas superiores (zona que nunca se saca durante la vida del árbol).

 

¿Como se mide la calidad del corcho de la dehesa?

El corcho de calidad se extrae del alcornoque a partir de su tercera extracción, pero siempre y cuando sea un árbol sano y sin ningún tipo de ataque o plaga de insectos. A la hora de valorar la calidad del corcho, se analizan las siguientes variables:

  • El calibre: Cuanto mayor sea el calibre (más grueso) mejor será el corcho. El calibre puede variar de una finca a otra, dependiendo del tiempo que se deje entre las extracciones. Si una finca tiene poca riqueza de corcho, es preferible ampliar el intervalo de 9 años para ganar en calidad.
  • La porosidad: A mayor porosidad, peor calidad del corcho. Si el corcho está más apretado ofrece mejor calidad, ya que los poros dejan pasar el aire y pierde su cualidad aislante, perjudicial por ejemplo, para los tapones de vino. Está muy relacionado con la siguiente variable.
  • La calidad de la tierra: Cuando las tierras son pobres, por ejemplo las tierras arenosas, el árbol tiene mayor dificultad para crecer y el corcho es más apretado. Cuando el árbol es más frondoso, tiene un suelo muy fértil y su crecimiento se produce en buenas condiciones, suele desarrollar mucho poro. Es una paradoja natural muy curiosa: los corchos de mayor calidad se dan en las fincas con peor suelo, lo que los técnicos denominan peores características edáficas.
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Fotografías: CantoRodao

El trabajo en el campo para la sostenibilidad de la dehesa de Extremadura

La rentabilidad del corcho hace que muchas fincas puedan sustentarse solo a base de su extracción y comercialización. Sin embargo, lo habitual en la dehesa de Extremadura es que los alcornoques convivan junto con las encinas, por lo que la extracción del corcho supone un complemento más a la hora de explotar el terreno natural, que ha de combinarse con otros actividades  y oficios tradicionales como es la cría de ganado vacuno, ovino y sobre todo del porcino ibérico de bellota.

El precio del corcho es muy variable de un año a otro. Aproximadamente, el 20% del valor del corcho es el coste de la mano de obra especializada dedicada a su extracción. Esto genera muchos jornales en una época en que no hay mucho trabajo en el campo extremeño y asegura la población en los entornos rurales más necesitados.  Además, a lo largo de la vida del alcornoque hay que podar los árboles, plantar y proteger los renuevos que sustituirán a los árboles que van muriendo, protegerlos de las plagas…

Sin embargo, es necesario destacar que la extracción del corcho afecta directamente a la calidad de la bellota. El año que se saca el corcho, y también el año siguiente, ese alcornoque tendrá una menor producción de bellota debido al estrés causado por la pela.

Pero aunque el alcornoque (Quecus suber) es del mismo género que la encina (Quercus Rotundifolia o Quercus Ilex  según autores) tiene un comportamiento diferente: el crecimiento del alcornoque es muchísimo más rápido y vigoroso. Mientras una encina tarda en alcanzar una altura de 10 metros unos 40 años, el alcornoque podría alcanzarlo en la tercera parte de ese tiempo. Con respecto a la producción de bellota, ambos árboles también se comportan de una manera muy diferente. La encina normalmente produce la misma cantidad de bellota cada año, aunque pueda haber cierta variación en los años más lluviosos respecto a los más secos. Pero el alcornoque es muy vecero (al igual que el olivar), es decir, que no florece igual cada año por lo que su producción es muy variable entre cada año. Por eso las fincas con muchos alcornoques algunos años disfrutan de una montanera excepcionalmente buena, y otros la sufren excepcionalmente deficiente.  La montanera 2019-2020 fue mucho mejor en las finas de encinas que en las de alcornoques; sin embargo en esta próxima campaña 2020-2021 se espera una producción de bellota en los alcornoques debido a la gran cantidad de bellotitas que los alcornoques tienen en sus ramas.

La saca del corcho es uno de los más apasionantes trabajos en el campo, junto con la cría del cerdo ibérico en la Dehesa de Extremadura. Este tipo de oficios tradicionales nos permite conectar con la naturaleza y con nuestras generaciones antepasadas de una manera única.

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